Cajal y Obama se pasan la pelota.


cajalyoungworkSantiago Ramón y Cajal -el que durante años fue el único Nobel Español en ciencia- murió a los 82, hace ahora 83 años, no hace poco. Hace también una vida que Cajal afirmó (adjunto cita en inglés, la única que he podido encontrar) que la complejidad del cerebro humano era tan grande y desafiante que su funcionamiento podría llegar a ser para siempre un misterio para la ciencia -o al menos algunas partes de su funcionamiento- así habló el científico Español que logró, a base de trabajo y disciplina auto-impuesta estar para siempre dentro de nosotros. No intentaba ser emotivo, solamente quería recordaros que, en efecto, unas células de nuestro cuerpo se denominan células de Cajal en su honor 1. De modo que, en cierto sentido, ha logrado una gran distinción. Quizás mayor incluso que el haberse llevado un Nobel.

“The complexity of the nervous system is so great, its various association systems and cell masses so numerous, complex and challenging, that understanding will forever lie beyond our most committed efforts.”

-Santiago Ramón y Cajal (1909)

No quiero entrar ahora en los detalles de la vida de Cajal, ni tampoco -dicho sea de paso- en los motivos por los que sus libros y citas se encuentren más fácilmente en Inglés que en Castellano. Supongo que son cosas que ocurren cuando se es un científico de talla internacional, de repente mantener las obras en su idioma original empieza a ser secundario. Ramón y Cajal ya había hecho lo suyo y las de dios antes de su muerte. A menudo se le conoce únicamente por sus preciosos dibujos -que todos hemos visto repetidos por activa y por pasiva- pero la realidad es que este hombre cambió la concepción de la Neurociencia, del cerebro y de su funcionamiento de una manera radical. No solamente estamos hablando de un científico que creó escuela, sino que además forzó al resto de investigadores de la época a asumir como verdades imperativas sus descubrimientos. Véase principalmente el concepto de división celular del Sistema Nervioso (hasta entonces no se había demostrado que cada neurona fuese individual sino que el sistema nervioso se concebía como un conjunto o sinticio) o la unidireccionalidad del flujo de información en las neuronas (que los impulsos viajan en un único sentido: neurona-soma-axón) claramente determinado.

En futuras entradas espero hablar un poco más sobre esta joya de nuestra historia reciente; si no ves este texto resaltado con un enlace a otra entrada, entonces es que todavía no la he escrito, tiempo al tiempo. De momento, para el lector inquito, dejo en referencias un enlace a una monografía sobre la vida y obra de Cajal 2.

Como decía, hace ya bastante que Cajal nos dejó esa pequeña joya -o desafío- a toda la comunidad científica. Habiendo sentado las bases de la Neurociencia moderna, siendo un hombro de gigante en el que apoyarse y habiendo escrito todo lo inimaginable para fomentar el estudio del cerebro, nos dejó jugar al resto. Al pensar en escribir este post no pude evitar tener la sensación de que, tal vez, llegaba un poco tarde a cubrir esta noticia. Pero viendo que ha pasado más de un siglo de esa cita tan lograda, creo que será fácil perdonarme un par de años de retraso. Imaginemos a Cajal dándole una patada a una pelota con forma de cerebro y llamando a todo el mundo para ver quien se decide a cogerla y seguir su obra, seguir descifrando cómo narices funciona ese intrincado enigma. Como pasó con el anillo único -y prometo que esta será la última vez en este artículo que cito a Tolkien- esta pelota con forma de cerebro también cayó en las manos más inesperadas que cabría imaginar, las de Barack Obama, que se lanzó a anunciar una inversión sin precedentes en el mayor proyecto de investigación en Neurociencias de la historia.

Así estaban las cosas en el patio a día 2 de Abril del 2013. Aunque llego tarde a cubrir la noticia, diré en mi defensa que el programa estaba previsto para comenzar su andadura en 2016 y así fue, simplemente se anunció la decisión en 2013 para mayor bombo político y también para dejar tiempo a que los preparativos se hiciesen durante esa administración. Hace casi cuatro años que la administración Obama comenzó este plan estratégico de investigación al que denominaron Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies, lo que curiosamente acabó por denominarse mediante las siglas BRAIN (digo curiosamente porque no se sabe muy bien qué vino antes, si las siglas o el nombre del proyecto). Esta iniciativa  pretendía ser la punta de lanza de la investigación en Neurociencias para los próximos doce años, con una financiación de 4’5 billones de dólares4 (que supongo serán billones americanos, lo que resulta en una cifra de 4.500.000.000 dólares) invertidos directamente en el desarrollo de nuevos métodos y tecnologías para el mapeo sistemático del funcionamiento del cerebro humano.

Obviamente esto no es tan fácil. La hoja de ruta marcó una estricta organización que haría que, tras movilizar todo ese dinero y los recursos necesarios, se empezase en 2016 con el desarrollo de los métodos necesarios para esta investigación masiva; de modo que, hacia el 2020, se iniciase una intensa labor de aplicación de estas tecnologías a descubrir el funcionamiento del cerebro como conjunto, en el sentido más amplio. La idea era -y es- la de rellenar la matriz de datos incompleta que tenemos de cómo funciona un cerebro animal en su conjunto. Podemos medir cómo funciona una neurona, dos, tres neuronas. Podemos medir el funcionamiento de grandes áreas corticales -perdiendo sensibilidad- gracias a técnicas como el electroencefalograma o las resonancias magnéticas; pero el verdadero objetivo final de este proyecto es el de obtener un mapa global de un cerebro, saber cómo funciona cada célula, de ahí a cada red, cada sistema y escalar hasta el conjunto de un cerebro completo. Hasta el punto de poder predecir su funcionamiento y sus respuestas con exactitud.

No quisiera interrumpir la narrativa pero, leyendo las noticias de esos meses con perspectiva, parece como si la decisión de Obama de anunciar este proyecto en 2013 cuando no iba a comenzar hasta 2016 fuese casi profética. Quizás haya algo que se me escape pero el único motivo que veo para no anunciar tal decisión antes de las elecciones (como baza electoral) es el asegurar que para entonces el proyecto ya estuviese en marcha y ningún sucesor quisiese desandar el camino. A día de hoy las inversiones están hechas y los proyectos en marcha, parece obvio que Trump no va a interferir en ellos y que Obama, sí o sí, pasará a la historia como el presidente de los EEUU que puso al país a investigar el cerebro. Esto es, como siempre, una opinión personal.

¿Qué cerebro vamos a estudiar? Como en toda investigación que quiera llegar a ser aplicada en seres humanos, antes debe funcionar en animales pequeños muy distantes de nosotros en su filogenia. Empezando por la famosa mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) y pasando por otros animales más complejos hasta llegar, al menos en fases iniciales, a la musaraña etrusca (Suncus etruscus), un pequeño y entrañable animal que es el mamífero terrestre más pequeño del planeta. Si entre vuestras aficciones e intereses se encuentra la zoología os recomiendo esta entrada de otro blogger en WordPress hablando un poco más sobre el curioso especimen5. Con una corteza cerebral compuesta de aproximadamente un millón de neuronas, ya se tendría un pié en el estribo. Una vez “decodificado” el funcionamiento de un cerebro mamífero, el proyecto debería escalar y optimizar hasta poder hacer lo mismo con mamíferos superiores y, finalmente, el ser humano. La diferencia entre una musaraña y un ser humano es grande, pero todos sabemos que si algo sabe hacer bien el ser humano, eso es el escalado y la optimización de sus propias invenciones.

Entonces, al final de los finales: ¿Qué?¿Para qué vale esto? Pues bien, esa pregunta es complicada y le puedes dar bastantes matices. Si somos rigurosos y nos centramos en los resultados científicos la realidad es que a día de hoy no conocemos apenas el cerebro humano, por lo que este proyecto titánico no sería más que el primer mapa funcional del cerebro, solamente un primer paso. No vamos a negar que los avances han sido increibles en las últimas décadas, pero el cerebro y la mente humana siempre han sido una frontera difícil de flanquear. En realidad, a día de hoy, un psiquiatra no tiene apenas posibilidades de curar a alguien sino de paliar en mayor o menor medida su sufrimiento. Quizás esa capacidad de paliar síntomas sea mucho mayor que antaño, pero sigue siendo un tratamiento paliativo. El fin último de este proyecto es conocer el funcionamiento global del cerebro y así poder, en definitiva, entender qué es lo que está ocurriendo ahí debajo realmente, preveer y -de ser posible- corregir este mal funcionamiento cerebral. Para poder alcanzar este logro y entender con mayúsculas los procesos cerebrales, hacen falta tanto tecnología como años de investigación poder vislumbrar la “gran imagen“. Con un mapa global de como dispara, activa y desactiva cada neurona, región y el cerebro en conjunto, se podría recurrir a nuevas técnicas como la estimulación por láser, la estimulación magnética, elétrica… y otras técnicas todavía en desarrollo (o no tanto) para corregir estos patrones de mal funcionamiento.

Si este parece un envidiable proyecto a gran escala y se os está cayendo la baba pensando en esos afortunados, guardad la saliva, que nadie empiece a dar gloria a los Estados Unidos y a quejarse de nuestra patria (o nuestras(s) patria(s), como Euro-unidenses que somos). La Unión Europea 6 por su parte también ha lanzado su propia iniciativa de investigación de la función cerebral con unos presupuestos y objetivos similares. Lo propio ha hecho también Japón 7 y China 8 que nunca se quieren quedar atrás. Igual que ocurrió en su momento con el Proyecto Genoma Humano, instituciones y países a lo largo del mundo están colaborando -con más acierto de lo habitual- en la investigación del funcionamiento global de nuestro cerebro, la última frontera anatómica. Esto no quiere decir nada pero puede significar que, a no tan largo plazo, veamos como el ser humano supera la barrera que más le está costando, la de mantener la mente conservada a la par que el cuerpo. ¿Podría ser este el siglo que acabe con las enfermedades neurodegenerativas? ¿Podría llegar el punto en que no solo podamos vivir mucho más que nuestros abuelos, sino que podamos llegar a esa edad con una calidad de vida suficiente? Eso no es posible saberlo, pero cabe lugar a la esperanza, con una masa crítica de científicos trabajando ahora mismo en esa dirección, solamente caben esperar progresos extraordinarios.

Otro de los proyectos que estaban sobre la mesa era, nada más y nada menos, que mandar el hombre a colonizar Marte. Quizás porque la carrera espacial ya fue la baza de otros presidentes, esta vez les ha tocado a los neurocientíficos.

Antes de volver a nuestro tema inicial me gustaría abrir públicamente el debate: ¿Qué opinión os tiene la decisión de la administración Obama? Quizás nuestra opinión sea, o al menos la mía lo es, poco objetiva llegados a este punto. Las grandes potencias del mundo invierten en conocer el cerebro humano y los Estados Unidos mantienen y suben la apuesta, yo por lo menos no opongo ninguna objección. Sin embargo, esta medida no fue tomada con tanto entusiasmo por los estadounidenses unos años atrás. Dándome un garbeo por las redes me he encontrado desde opiniones de que este proyecto pretende controlar mentes con el uso de microchips implantados en el cerebro 9 (lo cual parece ser que va en contra de un pasaje de la Biblia: “Revelaciones 13:16“, yo no tenía ni idea de que las santas escrituras tuviesen en mente ya todo el tema de los nano-implantes cerebrales) hasta ideas un poco menos descabelladas de que todo es un plan maquiavélico de Obama para catapultarse al hall of fame de los presidentes que pusieron a su país en el futuro. Cierto es que lo ha hecho, igual que hicieron anteriormente otros, aunque nunca había sospechado que Al Gore hubiese inventado internet (véase foto adjunta). Yo pensaba que solamente había llegado a emperador de la Luna (véase la otra foto adjunta).

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Respetable opinión de un ciudadano Estadounidense ante la decisión de la administración Obama. Traducción propia: “Obama es un sinvergüenza. Está tan desesperado por crear un legado. ¿Exploración espacial e ir a la Luna? Ya lo hizo Kennedy; ¿Internet? Ya lo inventó Al Gore; ¿la cura del cáncer? No estamos teniendo mucho éxito con eso. ¡Aha! ¡Mapear el cerebro!
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“Al Gore, primer emperador de la Luna – Futurama T5 E01”
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Retrato de Rafael Yuste

Pero, volviendo al tema inicial, el respetable señor Ramón y Cajal lanzó una pelota al aire con forma de cerebro. Cuando Barack Obama la recogió, la observó detenidamente, la palpó bien e incluso pronunció un discurso con ella entre las manos (de esto la prensa Española no se percató o no supo ver el valor de la noticia). Sin embargo, Obama se cansó de sujetar la pelota y se la pasó a alguien, ese alguien resultó ser Rafael Yuste, un eminente Neurobiólogo nativo de Madrid -aunque trasladado al extranjero como muchos cerebros de nuestro país- entonces la prensa de nuestro país sí que tuvo a bien recordar a nuestro amigo aunque llevase décadas fuera de España.

Allá fueron diarios de todo signo político a apoyar a “nuestros” científicos: El País 10 y El Mundo 11 como cabecera, entre muchos otros. Igual que yo no estoy aquí para explicar todos los descubrimientos en el campo de la Neurociencia de los últimos años, tampoco estoy para contar la vida de este afable científico, elegido como líder estratégico por Obama y que acude a las entrevistas en camisa y haciendo los gestos que te esperas de alguien al que han sacado del laboratorio para meterlo a maquillaje y…¡directo a las cámaras!

A mi -personalmente- me cae bien este señor. Quizás es porque me siento identificado al ver que a menudo está inquieto, no mira mucho a cámara o hace hipergestualizaciones Tourettianas bajo los nervios de las entrevistas. En las últimas semanas he terminado por disfrutar mucho de sus entrevistas tanto por escrito como en vídeo y -como ya he dicho- yo no quiero resumir lo que otros ya han dicho sin yo aportar nada nuevo. De modo que voy a irme despidiendo dejando como información adicional -para el más curioso- una entrevista publicada muy recientemente en El País 12 que, aunque un poco larga, es tremendamente interesante. Por último, os adjunto una entrevista en vídeo (en dos partes) en que extiende mucho más este tema. Nadie mejor para explicar algo que quién hace de su investigación un modo de vida.

Ahora sí, ya para terminar, quiero adjuntar también unas pequeñas palabras del maestro Cajal. Ya que él ha sido quien ha abierto esta entrada y, en definitiva, quien ha abierto de nuevo este blog tras 3 años de silencio, también va a ser él el encargado de despedirse. Muchas gracias por la lectura, gracias de antemano por los comentarios, por compartirnos (al viejo estilo corta-pega, ya que todavía no tenemos Facebook) o por darle a “Me Gusta”. Cualquier sugerencia o proposición, no dudes en contactar con nosotros (como si es con señales de humo).

Una última cita -que viene muy a cuento del esfuerzo internacional del que estábamos hablando- y ya pasamos a las referencias para ampliar información, que aunque se está perdiendo la costumbre, poner fuentes y referencias “de postre” es de buena educación y esencial para que quede bien claro que todo esto no me lo estoy inventando yo y para que cualquiera que quiera ampliar sus conocimientos sepa de dónde he sacado mi información y pueda continuar desde ahí. Un abrazo desde las Islas Británicas Galápagos.

In summary, all great work is the fruit of patience and perseverance, combined with tenacious concentration on a subject over a period of months or years. - Santiago Ramon y Cajal


REFERENCIAS, FUENTES Y CITAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Células de Cajal, inspiradas en el premio Nobel Español.
  2. Monográfico sobre la vida y obra de Ramón y Cajal.
  3. Página web oficial del Proyecto BRAIN.
  4. Datos de duración y presupuesto del proyecto BRAIN.
  5. La musaraña etrusca (Suncus etruscus) en profundidad.
  6. The Human Brain Project (Unión Europea)
  7. Brain/MINDS (Japón)
  8. China Brain Project (República Popular China)
  9. RFID Microchip “Obama’s BRAIN Initiative”
  10. Rafael Yuste en diario El País.
  11. Rafael Yuste en el diario El Mundo.
  12. Rafael Yuste habla sobre el proyecto BRAIN (2017).

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