Transgénicos y biotecnología multicolor.


Raro es el día en que en las noticias no se escucha algo sobre los transgénicos. Desde organizaciones criticando la falta de estudios sobre los alimentos de esta condición a agricultores hablando sobre las maravillas que nos aportan. Sea como fuere no es fácil sacar algo en limpio de este tema y, si no has estudiado a fondo, es mucho más difícil aun obtener una conclusión y una opinión claras.

 

 

    Para empezar aclarar lo que es un transgénico. Una parte de la opinión general coincide, con la imagen superior, pese a tratarse de un error -tenemos que recordar también que los alimentos no son los únicos transgénicos que utilizamos, pero no nos adelantemos- Un transgénico (ya sea un alimento vegetal, animal o una bacteria) es un ser vivo en el que se han introducido modificaciones genéticas de forma artificial, por vía de la ingeniería genética.

    Las modificaciones genéticas son prácticamente infinitas y cada una tiene sus consecuencias o deja de tenerlas. En concreto en el cultivo de vegetales transgénicos, para poner un ejemplo, se suele buscar una mayor producción o la resistencia a tal o cual enfermedad. En definitiva, con las modificaciones genéticas se trata de conseguir una mayor producción o de que esta sea más estable y predecible, olvidándonos de enfermedades que pudiesen diezmar la cosecha.

     Si nos quedásemos aquí todo parecería magnífico, pero siempre hay peros. Entre los más comunes está que puede tratarse de alimentos de peor calidad o de que no se conocen los efectos de estas mutaciones genéticas en nuestro organismo a largo plazo. Además también tendríamos que comenzar a hablar de problemas éticos en animales modificados genéticamente y aquí ya nos meteríamos en un berenjenal en el que (hoy por lo menos) no quiero entrar.

    Hoy simplemente me gustaría ayudar a que todos aquellos que no conozcan a fondo el tema puedan tener una mayor amplitud de miras y no solamente contestar: Estoy a favor de los transgénicos / estoy en contra de los transgénicos. Y en este punto es donde entra la “Biotecnología Multicolor”.

    Día a día hemos llegado a un punto en que parece que hablar de transgénicos quiere decir hablar de vegetales modificados genéticamente y que luego nos vamos a comer. Nada más y nada menos. Y esto es quizás el mayor error de todos ya que caemos en la falacia de la simplificación, los transgénicos no se reducen a “vegetales dopados” sino que se obtienen plantas decorativas con ellos (de colores vistosos como las Petunias), se obtienen medicamentos, se obtienen productos industriales que de otro modo serían mucho más costosos y, sí, se obtienen alimentos que ingerimos. Todas estas aplicaciones se pueden clasificar en 4 grupos:

  • Biotecnología RojaSe obtienen productos médicos destinados, en última instancia, a los seres humanos y su salúd. De ahí el color rojo referido a la sangre. Es muy común la modificación de microorganismos para la producción de antibióticos, vacunas… Incluso en diagnóstico genético. Como se ve es una línea muy importante y que nos afecta directamente. Como ejemplo representativo tenemos la producción en masa de Insulina gracias a bacterias modificadas genéticamente; gracias a ellas la insulina es barata, de gran pureza y disponible para todos los diabéticos.
  • Biotecnología Azul: Es la línea que afecta a los ambientes marinos. Es una rama quizás menos conocida y, a día de hoy, menos utilizada. Su aplicación se centra en la acuicultura, cosmética y también en productos alimenticios como aditivos. Se pueden producir bacterias que consuman patróleo como parte de su metabolismo y, de este modo, combatir las mareas negras.
  • Biotecnología Blanca: O biotecnología industrial, se aplica en la generación de transgénicos destinados a la utilización en industria. De este modo se suele ahorrar en complicación, tiempo y energía al utilizar un organismo que por su naturaleza crea un producto que, de forma artificial, sería largo y tedioso de conseguir. Por ejemplo la síntesis de alguna proteína, productos químicos, biocombustibles, materiales biodegradables…O incluso para destruir productos contaminantes.
  • Biotecnología Verde: Es la más conocida y la más generalizada. Pero no debemos olvidar que si bien toda la Biotecnología Verde utiliza transgénicos no todos los transgénicos son parte de la biotecnología verde. El diseño de plantas transgénicas es una de las aplicaciones más conocidas (sino la única a veces) y, como ya hemos comentado, crea vegetales resistentes a plagas, enfermedades, condiciones adversas…y/o vegetales superproductores. Además no debemos olvidar otras aplicaciones que no tienen nada que ver con la alimentación como la modificación genética para la ornamentación, mayor producción de algodón…

    En definitiva nos damos cuenta de que decir “transgénico” es un concepto tan vago que uno no puede decir si está a favor o en contra, ni si son beneficiosos o perjudiciales… Es necesario especificar y, mientras, nuestra contestación se reducirá a un “depende”. Porque si bien a nadie le gustaría comerse un tomate que luego le pueda ser perjudicial para la salúd, tampoco a ningún diabético le gustaría prescindir de su insulina barata y de calidad que le proporciona un transgénico. Como se ve, no todo es blanco o negro. Y la biotecnología multicolor no es la excepción.

BIBLIOGRAFÍA:

  • José María Seguí Simarro, (2011). El siglo de oro de la biotecnología vegetal.
  • Thieman, William J., (2010). Introducción a la biotecnología. Madrid: Pearson.
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