Si la naturaleza duda, crea una mujer.


Supongamos un caso hipotético:
Una niña que nace sana y sin ninguna complicación. Según crece, es una preciosidad de cría. Más adelante, entra en plena adolescencia. Tiene 12 años, 13 años…16 años, es completamente normal salvo en una cosa: no le ha llegado la menstruación. Los padres la llevan al ginecólogo, quien estudia el caso, y entre otras pruebas le realiza una ecografía abdominal. La sospecha aparece, el doctor realiza otras pruebas y su hipótesis se confirma.

Reúne a los padres en la consulta y les da el diagnóstico: “Su hija no tiene la menstruación ni la tendrá, porque en realidad su hija es genéticamente un varón. Padece el síndrome de Morris”

Bien, para que entendamos esta curiosa “enfermedad” (aunque yo no creo que sea per sé una enfermedad) permitidme que os explique algunos conceptos.

El sexo de un embrión viene determinado por sus genes. Si el embrión es hembra posee 22 pares de cromosomas autosómicos y un par de cromosomas sexuales XX. Si es varón tendrá los 22 pares de cromosomas autosómicos, más la pareja de cromosomas sexuales XY. La gran diferencia entre XX y XY reside básicamente en la producción de testosterona. Esta hormona será la que conducirá a la formación de los caraceteres sexuales primarios del embrión. Un mismo órgano primigenio dará lugar a los ovarios en la mujer, que quedarán en la cavidad pélvica, y a los testículos en el hombre, que descenderán a lo largo de la gestación hacia la bolsa escrotal. Así mismo, el órgano que forma el clítoris en la mujer, en el hombre y bajo la influencia de la testosterona se desarrollará para formar el pene.

Aunque a veces se nos olvide, somos lo mismo con la diferencia de que el hombre es = mujer + testosterona. Es decir; si no existe la intervención de la testosterona, se origina una mujer. Por supuesto, este proceso es algo más complejo. Además, para que se formen adecuadamente los ovarios y el útero se precisan de otros intermediadores reflejados en los cromosomas XX.

¿Qué es entonces el síndrome de Morris? Pues ni más ni menos que un hombre inmune a la testosterona. Siendo embrión con cromosomas varones: 23 XY, los cromosomas sexuales XY impiden la diferenciación de los órganos sexuales a útero y ovarios. Sin embargo, en el síndrome de Morris, aunque sí que existe testosterona a concentraciones normales para un feto varón, el receptor celular que capta la hormona se encuentra alterado; así que por mucha testosterona que exista, ésta no ejerce su efecto. De este modo, no se forman adecuadamente los testículos y éstos no bajan al saco escrotal. Con lo que los genitales tienen absoluta apariencia femenina: no hay escroto, hay labios, y no hay pene, hay clítoris. Absolutamente indistinguible de un feto femenino (23XX).

Cuando estos pacientes crecen, dado que son inmunes a la testosterona, se desarrollan como mujer. Adquieren los caracteres sexuales secundarios femeninos; se desarrollan las mamas, la grasa adopta las formas redondeadas de una mujer… Todo absolutamente normal, salvo algo. Al carecer de útero y ovarios, no aparece el ciclo menstrual…claro que no, ¡puesto que es genéticamente un hombre!

Por eso, no es hasta la adolescencia cuando se detecta este curioso síndrome. Hay que decir que las mujeres que padecen síndrome de Morris suelen ser mujeres muy altas y guapas. Físicamente son mujer 100%. Es en su cavidad pélvica donde se encuentra el secreto: carecen de útero. Poseen una vagina ciega, cerrada, que no se continúa con cuello uterino, y en el lugar que debería ocupar los ovarios existen dos testículos rudimentarios con alta propensión a volverse cancerígenos. En estos casos, se extraen esos testículos del abdomen para evitar el desarrollo de cáncer y no se hace nada más. Será, sencillamente, una mujer que no podrá tener hijos.

Más adelante, cuando la adolescente crezca, o cuando los padres lo estimen oportuno, se le explicará a la paciente el porqué de su esterilidad. Con tacto y con información bien contada, la joven entenderá su situación. Es un síndrome curioso y demuestra, una vez más, que el sexo está influenciado por mucho más además de los genes. Siendo aparentemente una chica y teniendo cromosomas XY, sexualmente es una mujer heterosexual (o lo que a ella le de la gana). Es un tema que debe ser tratado desde el respeto, dejando a un lado mofas y complejos.
Existe un caso muy famoso en nuestro país: Anne Igartiburu. Ella misma reconoció a los medios que padecía síndrome de Morris, como véis es una mujer preciosa y espectacular.
Otro caso que se postula pero que no existe confirmación es el de Nicole Kidman. Aunque se supone que recientemente ha sido madre (madre ahora a los 40 años, cuando a los 20 no pudo serlo… raro, rarito…).

Más que una enfermedad, considero que es un capricho de la genética. Y me parece que es bonito y significativo para el género femenino que cuando la naturaleza duda, crea una mujer.

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6 thoughts on “Si la naturaleza duda, crea una mujer.

  1. Dr. Wu: “Todos los animales de Jurassic Park son hembras, los hemos creado de ese modo; de hecho todos los animales nos desarrollamos con caracteres femeninos, solo una hormona añadida en un momento preciso nos convierte en masculinos… nosotros solo se la negamos”.

    Esa frase, en la misma línea que este post, me aclaró en su día por qué todas las ratas con las que experimentábamos en el laboratorio eran hembras: siempre es más fácil retirar la testosterona que producirla.

    Ahora bien, el síndrome de Morris efectivamente es más que una enfermedad… ¿capricho genético?, bueno… más bien digo que tal y como su nombre indica es un síndrome, o sea, un cuadro clínico determinado. En este caso, como has dicho, hay propensión a que los rudimentos testiculares se desarrollen como un cáncer, y luego está el dato de la esterilidad, que ya de por sí es una patología.

    Ahora bien, ¿se sabe a qué es debida esta inmunidad a la testosterona?

    1. Si no recuerdo mal creo que se debe a una alteración en el receptor celular para la testosterona.

      Hombre, lo de “capricho genético” es un poco una metáfora. Teniendo en cuenta la cantidad de problemas genéticos y congéntitos que pueden acontencer, un síndrome de Morris no es para tanto. De todos modos, ahí di mi opinión, cada cual que tenga la suya y su propia visión de las cosas 😉

      1. Sí, un receptor celular de la testosterona, pero me refereía a qué mutación se debe el síndrome de Morris.

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