Productos enriquecidos con lactobacilus


Referente al artículo: Bifidos activos para nada ¿Qué hay de cierto en el empleo de estos productos? ¿Realmente ejercen efecto sobre nuestro sistema inmunológico? ¿Merece la pena tomarlos si estamos sanos? ¿Y si enfermamos?

Veamos con qué estudios al respecto contamos hoy día. Primero, habría que plantearse la “plausibilidad biológica”, es decir; si el consumo de productos lácteos enriquecidos con lactobacilos realmente influyen en nuestra propia flora.
Lo cierto es que poco he encontrado sobre ese tema. Hay estudios en los que se analiza el tipo de bacterias que contiene tanto la saliva humana como las heces comparando grupos: probióticos Vs placebo y probióticos Vs yogurt convencional. La verdad es que hay estudios que se contradicen, y en ese sentido parece que no queda claro si el consumo de alimentos probióticos influyen en la flora.
Otro aspecto es su efecto sobre nuestras “defensas”, y ahí he de reconocer que me he llevado una sorpresa puesto que el consumo de probióticos parece que sí tiene efecto sobre el sistema inmune. Concretamente, hay estudios que evidencian que la cantidad de células natural-killer así como anticuerpos IgA aumentan a las dos semanas del consumo de estos productos probióticos cuando estos consisten en queso o yogurt enriquecido. No obstante, este efecto desaparece en el control a las cuatro semanas, probablemente porque el propio organismo reajusta  su inmunidad. Además, tampoco sabemos si ese efecto (o “alteración”) supone un beneficio para nuestra salud.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16636989
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15309418
Aun así, efectos similares también parece que se observa con el consumo del yogurt tradicional;
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10731490

Los estudios que se realizan para comprobar el beneficio de los productos lácteos enriquecidos con lactobacilos van dirigidos a muestras concretas de población. Os expongo lo que he encontrado al respecto:

1)   Efectos sobre la población sana.
Ninguno. En las dos primeras semanas modifica algunas células del sistema inmune, pero este efecto no ha demostrado prevención de infecciones. De todos modos, hay estudios que se contradicen pero la mayoría concluye que no hay evidencia suficiente para afirmar que los productos probióticos previenen de ciertas enfermedades, o ayudan a mejorar las infecciones gastrointestinales en mejor medida que los productos lácteos tradicionales.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10837317
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16271414

2)   Efectos en casos de diarrea
No hay estudios suficientes, pero los que hay parece que el consumo de probióticos podrían mejorar situaciones como: infección por Helicobater Pilori, caries, infección urogenital, o casos de encefalopatía hepática. En cualquier caso, en la práctica clínica diaria no siempre se toman en cuenta estos productos, ni se recomiendan por encima de los lácteos habituales.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20519758
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21175792

3)   Efectos sobre Enfermedad Inflamatoria Intestinal
La enfermedad inflamatoria intestinal comprende dos entidades: Enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa; dos tediosas enfermedades crónicas con molestos desajustes digestivos y crisis de vómitos/diarrea/sangrado/dolor abdominal/fístulas…
El consumo de probióticos no ha demostrado mejora en estos casos respecto a grupo placebo.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19863495
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21614946

4)   Efectos sobre los factores inmunológicos en mujeres embarazadas.
Nuevamente, parece que sí modifica la inmunidad celular, pero el estudio que encontré no concluye si esto produce cambios clínicos observables:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21614946

5)   Efectos sobre triglicéridos y colesterol
Parece que ha estudios clínicos en los que se verifica que los alimentos probióticos reducen cifras de colesterol y mejoran la hipertrigliceridemia. No obstante, este efecto también se aprecia en cualquier tipo de producto lácteo fermentado
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21614946
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20100374
A destacar, en este punto, un producto en concreto: el llamado “danacol”. Esta marca introduce en su producto pequeñas dosis de un fármaco llamado “estatina” que se emplea pare reducir el colesterol (impide su absorción), así pues esta marca en concreto realmente es efectivo para reducir el colesterol, pero a costa de introducir un fármaco en pequeñas cantidades.
Hoy día se postula incluir estas estatinas en productos especialmente grasos, como las hamburguesas de la llamada “comida rápida”. Bajo mi punto de vista sería como ingerir el veneno y el antídoto a la vez, y es algo que no considero sano. Además, las estatinas no están exentas de efectos adversos.

6)   Efectos sobre la vitamina B
Los niveles de vitamina B1, B2 y B6 aumentan con el consumo de lácteos fermentados (sean probióticos o no)
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18230968

Bueno, pues vista la revisión, podemos hacer un juicio crítico con conocimiento de causa.
A día de hoy, aunque no hay conclusiones firmes en los estudios clínicos, parece que es posible que productos como el actimel o el danacol tienen efecto sobre la inmunidad, pero éste no es permanente. Además, no se ha demostrado que los efectos beneficiosos que producen superen a los de los productos lácteos fermentados tradicionales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s